

OATH,
[ 001 / soy adulta ] por lo tanto, pido paciencia y respeto con los tiempos de respuesta. Mis respuestas, especialmente en el roleplay, pueden tardar. Me gusta tomarme mi tiempo para ofrecer interacciones de calidad, bien desarrolladas y satisfactorias para ambos. ¡Aprecio mucho la paciencia! ... Esta cuenta se enfoca unicamente en mi personaje y no dare datos personales, si hablo en OFF me asegurare de decirlo.
[ 002 ] Mi personaje está siempre abierto a charlas, amistades y construir vínculos, y si la conexión se da de forma natural, ¡tal vez se desarrolle algo más! Usualmente escribo roleplays largos y desarrollados en tercera persona.
No obstante, acepto con gusto cualquier estilo, ya sea más corto, más largo o en primera persona. Por favor, no sientas miedo de interactuar.
¡Estamos aquí para divertirnos y crear historias juntos!
[ 003 ] Mi personaje pertenece a la yakuza. Tal vez pueda ser algo difícil poder "sincronizar" caminos al momento de realizar un roleplay ¡pero voy a arreglarmelas!. ¡Tengo diferentes ideas para adaptar a Mine a otras temáticas! Así que si perteneces a otro fandom, a otra época o tienes diferentes temáticas no dudes en hablarme para poder organizar un roleplay de igual manera. Tal y como dije estamos aquí para divertirnos, mi interpretación de Mine no es perfecta, pero voy a hacerlo lo mejor posible \(_)/
✮ Si le caes muy bien a mi niño, puede que te regale dinero y una incomoda sonrisa ☺️
written by lunafreya, 23yrs, she/her.

name. Yoshitaka Mine.
gender. masculino, he/him.
sexuality. homosexual.
date of birth. 09/03/1996.
age. 30 años.
occupation. Director Financiero del Clan Tojo, dueño de una empresa de startup, patriarca de la Familia Hakuho.
birthplace. Fukuoka, Japón.
current residence. Tokio, Japón.likes. Los informes financieros, los trajes de lujo, las mañanas tranquilas. También disfruta de los videojuegos, la televisión basura y de cantar karaoke, pero nunca lo admitirá en voz alta.
dislikes. La ineficiencia, la deslealtad, la comida picante.
Mine Yoshitaka aprendió muy pronto que en este mundo no recibes nada que no hayas arrancado con tus propias manos. Huérfano desde que tiene memoria, creció mirando desde el otro lado del cristal, siempre el niño callado, el rarito.
Nunca fue el más inteligente del aula, pero sí el que más horas pasaba despierto estudiando. Nunca fue el más fuerte, pero sí el que más golpes recibía sin quejarse. Mine descubrió pronto que el mundo no te debe nada, así que decidió tomar lo que quisiera por la fuerza del esfuerzo. Su meta siempre fue clara: riqueza, estabilidad, y algo más difícil de cuantificar... un vínculo real.Pero la vida tiene una manera particular de enseñarte a desconfiar. Las personas se acercaban, tomaban lo que necesitaban, su dinero, su tiempo, y desaparecían en cuanto dejaba de serles útil. Aprendió a esperarlo. Aprendió a no sorprenderse. A los veintitantos, ya había construido un imperio, pero también un vacío que ningún balance podía llenar.Cuando entró en la yakuza, muchos lo vieron como una decisión extraña para un hombre de negocios tan exitoso. Pero Mine buscaba algo que las corporaciones no podían ofrecerle: una hermandad donde los lazos entre hombres fueran el centro de todo. Allí, pensó, quizás podría sentir algo que no fuera la transacción perpetua. Quizás podría encontrar a alguien que se quedara.Lo que no buscaba, lo que ni siquiera se permitía considerar, era entenderse a sí mismo.Había crecido en una sociedad que susurraba constantemente lo que debía ser un hombre. Y Mine, que ya cargaba con el peso de ser diferente por ser huérfano, no podía permitirse otra diferencia. Así que enterró todo lo que pudiera hacerlo vulnerable.
Durante años, miró a las mujeres y se obligó a sentir lo que se suponía que debía sentir. Construyó citas, relaciones breves, encuentros vacíos que funcionaban como transacciones emocionales donde nadie salía herido porque nadie había entregado nada real.No fue hasta hace unos pocos años que las grietas en esa construcción comenzaron a mostrarse. Un encuentro, una mirada sostenida, algo que no pudo explicar con números ni estrategias. La crisis que siguió fue silenciosa, privada, una guerra librada únicamente en el interior de su propia cabeza. Reconocerse homosexual a los veintisiete, después de una vida entera negándose, fue como descubrir que siempre había estado hablando en un idioma que se prohibía entender.
Mira las relaciones como contratos donde cada parte busca su beneficio, porque la experiencia le ha demostrado que así funciona el mundo. Cree que depender de alguien es la forma más rápida de terminar solo, y esa soledad paradójicamente se ha convertido en su única compañera constante.
Aún así, sigue buscando. Porque si hay algo que define a Mine no es su cinismo, ni su riqueza, ni siquiera su soledad. Es esa obstinación infantil de seguir buscando, a pesar de todo, a alguien que finalmente se quede.